sábado, 20 de mayo de 2017

La grandeza de Italia

Italia. Solamente pronunciar su nombre evoca miles de imágenes y sensaciones. Tierra y gentes marcadas por contrastes que han hecho de la península un lugar único e inigualable en el mundo. Nada más ni nada menos que u lugar de mitos y leyendas que dieron origen a la civilización occidental. El Imperio Romano, el cristianismo con sus Papas, las prosperas repúblicas marítimas, el Renacimiento del arte y las ciencias, la dominación y posterior liberación de potencias extranjeras, el “Risorgimento”, la unificación y la construcción de la actual Italia han forjado un pueblo y una nación europea muy particular llena de contrastes culturales y económicos que arrastrados durante siglos aún perviven en ella y determinan su identidad. 
Con sus bondades y miserias Italia es un lugar único que merece ser vivido. Norte y Sur, “polentoni” e “terroni” estereotipos, como todo construido sobre base cierta pero también por prejuicios, hacen del italiano todo un arquetipo. 

Italia, después de un convulso y trágicoM siglo XX (muy italiano en este sentido…) sigue ocupando un lugar prominente en Europa y el Mundo a pesar de las dificultades. Muchas veces os habréis preguntado ¿Cómo es posible que a pesar de todas las dificultades y las crisis políticas literalmente permanentes Italia siga funcionando? ¿Cómo es posible que un pueblo tan pasional como el italiano soporte estoicamente los embates de la corrupción, la maffia, la avalancha inmigratoria descontrolada del norte de África y Oriente Medio y demás calamidades que hoy la asola? ¿Cómo es posible que una Republica moderna soporte 14 Presidentes y 43 Jefes de Gobierno o Presidentes del Consejo de Ministros desde el final de la Segunda Guerra Mundial sin inmutarse? ¡Es decir poco más de un año por Presidente! 
Eso solo puede suceder en Italia… que es la séptima economía mundial y cuarta de Europa, líder en turismo, bienes industriales y de consumo de lujo, en futbol, en moda y gastronomía, en diseño y tecnología, en la industria automotriz, etc, etc,… y también curiosamente, número 1 en el mundo en el índice de esperanza de vida tanto de hombres como de mujeres! 

No si será una de las razones de este fenómeno pero sí que su extrovertido orgullo mayoritario por ser italianos y de Italia es toda una seña de identidad. El “Made in Italy”, “il tricolore” siempre y donde sea sin prejuicio y con orgullo es una de las señas más naturales y difundidas. Solo basta verlos entonar el himno nacional “Il canto degli italiani” o el “Inno Mameli” en un partido de “calcio” y pone el vello de punta… y todo ese amor por Italia a pesar de todas las desventuras que en definitiva seguramente sufran todas las naciones… (paralelismo entre este orgullo nacional desprejuiciado y el carácter italiano en la Argentina y los argentinos…)
En fin, esto y no solo esto es Italia… el resto está aún por ser descubierta por vosotros.

domingo, 29 de enero de 2017

¿Efectos colaterales?

Enero 2015: Año nuevo en el otro hemisferio. Inició el año en Kuala Lumpur, tras un mes de vacaciones familiares por Malasia. A los pocos meses comiendo a trabajar: 6 tours por toda Europa, 8 semanas en Polonia, 5 caminos de Santiago, una semana de relax en Lanzarote y resto del año libre hasta febrero 2016 . Entonces vuelvo a empezar de nuevo: Disfruto de  un mes con la familia visitando Chile y Argentina y una semana en Irlanda. Luego vuelta al trabajo de nuevo: 7 tours por toda Europa, 1 mes en Polonia, tres caminos de Santiago y Navidad y año nuevo 2017 en Nueva York, New Jersey y Canadá.




Esta ha sido mi vida en los tres últimos años, la vida que quiero y deseo. Vuelvo a casa el 10 de enero con una intensa  alegría de sentirme tan privilegiada de haber podido disfrutar las vacaciones donde y con quién he querido. Pero a los 4 o 5 días cuando básicamente lo único que hecho en casa es descansar, me viene un enorme bajón emocional. Es como si hubiera dejado de sentir placer con las cosas que me gustan y solo siento lo negativo. Sin ningún motivo aparente me levanto sin energía y con ganas de volverme a dormir en cuanto me despierto. Empiezo a preguntarme cuál puede ser la causa y pienso que quizás lleve un ritmo de vida excesivamente  rápido o demasiado intenso: pero al mismo tiempo no veo que haya nada de malo cuando es lo que deseo. Quizás esa desazón se produce de forma inconsciente en  mi cuando he realizado lo que he deseado, o es que mi sistema no puede estar en constante disfrute y necesite tener estos momentos bajos para luego remontar, vivir y disfrutar.

No lo sé, pero ha pasado ya más de una semana  y sigo igual. Hoy me encuentro en mitad de un tour con un grupo fantástico de americanos mejicanos visitando lugares que he hecho decenas de veces y todo está saliendo bien excepto yo, que no me encuentro.

Insegura hasta límites increíbles, pensando las cosas demasiado, sin dejarme fluir, sin disfrutar .Me siento diferente, sin que brote en mi esa chispa que me hace ser lo que realmente soy.  Tengo más de lo que pueda querer y me siento profundamente agradecida por todo cuanto tengo: mi trabajo, mi familia, mi vida en general. Pero cuanto más consciente soy de que no soy la silvia que quiero ser más bajón me produce. ¿Es que esa chispa  tiene fecha de caducidad o es que se está agotando.?

Puede que solo un ciclo o incluso un cambio hormonal cuando veo que poco a poco mi cuerpo va abocado sin control al paso de los años. No lo sé, como tampoco tengo claro si es mejor sentirse así teniendo  una razón concreta o sin tenerla. Pero lo cierto es que empiezo a terminar de escribir este post y poco a poco empiezo a sentirme mejor! Quizás a veces solo es necesario desahogarnos y transmitir lo que tenemos dentro.